Havisolo

Allí donde solíamos gritar

¿A que no sabes donde he vuelto hoy?
Donde solíamos gritar
Diez años antes de este ahora sin edad
Aún vive el monstruo y aún no hay paz
Y en los bancos que escribimos
Medio a oscuras, sin pensar
Todos los versos de «Héroes»
Con las faltas de un chaval, aún están

Y aún hoy
Se escapa a mi control
Problema y solución
Y es que el grito siempre acecha, es la respuesta
Y aún hoy
Sólo el grito y la ficción
Consiguen apagar
Las luces de mi negra alerta

Tengo un cuchillo y es de plástico
Donde solía haber metal
Y el libro extraño que te echó de párvulos
Sus hojas tuve que incendiar
Y en los hierros que separan
La caída más brutal
Siguen las dos iniciales
Que escribimos con compás

Ahí están
Vertical y transversal
Soy grito y soy cristal
Justo el punto medio
El que tanto odiabas
Cuando tú me repetías que
Té hundirá y me hundirá
Y solamente el grito nos servirá

Decías «es fácil» y solías empezar
Y es que el grito siempre vuelve
Y con nosotros morirá
Frío y breve como un verso
Escrito en lengua animal

¡Y siempre está!
Te hundirá y me hundirá
Y solamente el grito nos servirá
Y ahora no es fácil

Tú solías empezar
Vertical y transversal
Soy grito y soy cristal
Justo el punto medio
El que tanto odiabas
Cuando tú me provocabas aullar

Y ya está, ya hay paz
Oh, ya hay paz
Y ya está, ya hay paz
Oh, ya hay paz
¿Por quién gritaba?
Lo sé y tú no
No preguntabas
Tú nunca, no

No existe el tiempo perdido

Deja que te vea. Cómo pasa el tiempo.
Somos el lamento de una vieja herida.
He gastado días persiguiendo el viento,
he perdido el mapa, he dado la vida.
He robado pan de la mesa del rico,
me volví un experto en perder solitarios.
Llega tu recuerdo y me hago el distraído.
Bebo en tu memoria y me estrello en tus labios.

La vida es eterna en cinco minutos;
los que nos tomaba quitarnos la ropa.
Lo que el amor tarda en descubrir mis trucos
o tu despedida en borrarme la boca.
No es verdad que el tiempo nos lo cura todo,
y no está el mañana ni el ayer escrito.
Yo sigo esperando que nieve en agosto.
De mayor yo siempre quise ser un niño.

Y ven, deja que el viento nos lleve,
que nuestras citas esperen,
hoy les toca compartir.
Y ven, no existe el tiempo perdido.
Cada minuto vacío siempre está lleno de ti.

En los andenes, en cada espera,
he dibujado una luna llena.
Y en el vagón fui un lobo herido
soñando el viaje que nunca hicimos.
En los atascos grité tu nombre,
cantando sobrevolé los coches
hacia las playas en que te nombran,
y de tu mano salté las olas.

Deja que te vea, tanto que contarte.
Es que a mí el olvido no se me da bien.
Aún siento la urgencia de aquel estudiante
que en la barricada no aprendió a perder.
Aún no he escrito el himno de esta despedida,
lloro como un tonto con cualquier anuncio.
Pierdo los papeles con una sonrisa
y en la fiesta ajena aún me marcho el último.

Y ven, deja que el viento nos lleve,
que nuestras citas esperen,
hoy les toca compartir.
Y ven, no existe el tiempo perdido.
Cada minuto vacío siempre está lleno de ti.

Mirando el techo, de madrugada,
febril e insomne, fui un cosmonauta,
crucé años luz y en tu galaxia
trepé la hiedra, bebí tu savia.
En cada atasco grité tu nombre.
Las horas muertas en ascensores
fueron para huir hasta tu nube.
El cumpleaños que nunca tuve.
En los andenes, en cada espera,
he dibujado una luna llena.
Y en el vagón fui un lobo herido
soñando el viaje que nunca hicimos.
En los atascos grité tu nombre,
cantando sobrevolé los coches
hacia las playas en que te nombran,
y de tu mano salté las olas.

No vengas a buscarme

Hoy, no vengas a buscarme
no intentes enredarme contigo otra vez
no, no hay nada para darte
el tiempo ha tatuado el valor en mi piel
y mi corazón se llena lentamente
de una fuerza que no puedo controlar

Y con esto me despido
del dolor que sin sentido fue robándome las fuerzas al andar
Llevo el corazón tranquilo
abrazado a mi destino y ya no escondo mis alas ni un segundo más

Voy llenando de colores universos de canciones
que acompañan cada nota que tu das
No, no vengas a buscarme, camino hacia mi vida sin mirar atrás

Voy donde me lleva el aire
y sano mis heridas al amanecer
no, no voy a equivocarme
no voy a deslizarme en tu juego otra vez
que mi corazón se llena lentamente de esta fuerza que no puedo controlar

Y con esto me despido
del dolor que sin sentido
fue robándome las fuerzas al andar
Llevo el corazón tranquilo
abrazado a mi destino
y ya no escondo mis alas ni un segundo más

Voy llenando de colores
universos de canciones
que acompañan cada nota que tu das
no, no vengas a buscarme
camino hacia mi vida sin mirar atrás

No, ya no me escribe nadie
los pasos que voy dando en mi lento caminar
voy llenando el corazón de libertad

Junto a esto me despido del dolor que sin
sentido fue robándome las fuerzas al andar
llevo el corazón tranquilo
abrazado a mi destino
Y ya no escondo mis alas ni un segundo más

Voy llenando de colores universos de canciones
que acompañan cada nota que tu das
no, no vengas a buscarme
camino hacia mi vida sin mirar atrás
no, no intentes enredarme contigo otra vez

Lo mejor decidido

» No me iré mañana «, el disco debut de Antonio Vega cumple 30 años este 2021 desde su publicación y sigue siendo para mí una obra capital del pop español.

Un repertorio magnifico en el que destacan varias composiciones, entre ellas esta » Lo mejor de nuestra vida «.

Antes de ayer cuando se fue ella, dejo una nota
escrita a boli en la pared,
y si con suerte fue una broma mala hoy tendría que volver

Llevo dos días recordando los detalles y la hora a la que pudo ser

Empieza a no quedarme sitio en la cabeza para todo lo que quiero hacer,
yo me reía amablemente de sus cosas, la venganza no era de temer,
pero ella me advertía «no te pases, no me volverás a ver»,

Ahora la veo entre los ruidos y los humos que en mi mente rondan a placer,
y no me queda más remedio que, por malo pasar hambre y sed.

Lo mejor de nuestra vida aprendimos a mentir y no sentir temor,
El amor que antes dolía convertido en super amistad entre los dos,
lo mejor decidido.

Yo presumía por mi parte de vivir con naturalidad,
lo natural entre comillas para ambos era pelear,
la discusión en que los dos están de acuerdo en verse sin hablar,
la tontería que después de un rato nadie vuelve a recordar.

Me regaló, su despedida
fue tan suave (fina) que ni un sólo ruido se escuchó,
sin embargo día a día
cada cual disfruta mucho más de aquel que amó.

Rebajas de enero

Sabina publicó en 1985 » Juez y parte «, un disco que sería un buen punto de partida para la segunda parte de la década de los 80.

En esta parte de los 80 su éxito creció exponencialmente con discos como este » Juez y parte «, » Hotel, dulce hotel » o » El hombre del traje gris «.

Sabina empezó a llenar conciertos, a vender miles de copias de cada disco que publicaba llegando a los 90 donde realizó sus mejores discos y tuvo sus mejores cifras de venta con ese maravilloso cuarteto » Física y Química «, » Esta boca es mía «, » Yo mi, me, conmigo » y el aclamado » 19 días y 500 noches «.

De esa época de los 80 nos podríamos quedar con un montón de canciones, temas que fueron relegados por los llegados en los 90, apenas quedan 4 o 5 en su repertorio de directo como » Princesa » o » Calle melancolia «.

Otras se perdieron con el tiempo y una de esas canciones es » Rebajas de enero «, creo que es una canción muy querida por los que somos muy seguidores.

Es muy hija de su época en lo musical con esos sintetizadores predominando en todo el sonido de la canción, un estribillo pegadizo y una historia de amor entre dos personajes perdedores, pero que terminan ganando tras encontrarse.

Es una canción optimista donde triunfa el amor, pocas encontrarás en su repertorio así. Sabina con el paso de los años la vio un poco pueril en la letra y el sonido, pero la verdad es que a mi me sigue gustando, luego llegaría mucha maestria en las letras, canciones mucho mas elaboradas, pero esta conserva esa frescura de una década tan transgresora en su sonido y sus actitudes.

Creo que nunca mas la viviremos en directo, en realidad lleva fuera del repertorio prácticamente desde mediados de los 90, pero siempre podremos quedarnos con la versión original del 85.

Huyendo del frío busqué en las rebajas de enero
Y hallé una morena bajita que no estaba mal
Cansada de tanto esperar el amor verdadero
Le dio por poner un anuncio en la prensa local
«Absténganse brutos y obsesos en busca de orgasmo»
No soy dado a tales excesos, así que escribí
«Te puedo dar todo -añadía- excepto entusiasmo»
Nos vimos tres veces, la cuarta se vino a dormir
Apenas llegó
Se instaló para siempre en mi vida
No hay nada mejor
Que encontrar un amor a medida
Apenas llegó
Se instaló para siempre en mi vida
No hay nada mejor
Que encontrar un amor a medida
Como otras parejas tuvimos historias de celos
Historias de gritos y besos, de azúcar y sal
Un piso en Atocha no queda tan cerca del cielo
Y yo, la verdad, nunca he sido un amante ideal
Y contra pronóstico han ido pasando los años
Tenemos estufa, dos gatos y tele en color
Si dos no se engañan, mal pueden tener desengaños
¿Emociones fuertes? Buscadlas en otra canción
Apenas llegó
Se instaló para siempre en mi vida
No hay nada mejor
Que encontrar un amor a medida
Apenas llegó
Se instaló para siempre en mi vida
No hay nada mejor
Que encontrar un amor a medida

 

 

Ya no se sienten tus pasos

Eran otros tiempos…

Ábrete paso
por el camino de estrellas,
tú solo mueve los brazos
que yo te cubro allá afuera.
Ya no se sienten tus pasos
y se nos doblan las piernas,
ya que has subido bien alto
no te me caigas de vuelta.

Eres lo único que veo entre la niebla,
lo único que vale la pena.
Eres lo único que tengo que hacer,
lo único que queda.

Tengo pedazos
de un disco ya en la cabeza.
¿Qué tal allí en el espacio?
¿O no te pillo despierta?
Hoy te has lanzado hacia abajo,
yo estaba en la furgoneta,
llegando al barrio con Juancho
después de días de guerra.

Eres lo único que veo entre la niebla,
lo único que vale la pena.
Eres lo único que tengo que hacer,
lo único que queda.

Eres lo único que veo entre la niebla,
lo único que veo en la tormenta.
Eres lo único que veo entre la niebla,
lo único que veo en la tormenta.

La conjura de los necios

Llevo tanto tiempo viendo que mal te manejas en la soledad
Das de bruces con un sino que no sabes llevar.
Unas veces ganas tú… otras solo sabe Dios
Tiras la toalla al suelo cada vez que un ruego no te sale bien
Trepas por la antipatía empuñando el ego, sin razón de ser
Siempre quieres ganar tú… yo me acostumbre a perder.

Hubo un tiempo en que perdías apostando todo por verme feliz
Todo aquello se te olvida, ya no eres para mi
Unas veces ganas tú… otras todas menos yo.
Tantas veces me convenzo de que es un absurdo intentar hablar
La conjura de los necios acaba de empezar
Esa vez que ganas tú… solo es la que pierdo yo.

Entiende mis palabras, tú nunca claudicaste en nada
Retórica aprehendida, impugnaré la anatomía
¡Porque seres como tú que no tienen corazón!
Haces grande tu osadía de seguir creyendo que perdonaré
Cada corte que asestaste desangrándome al bies
Por primera vez el TÚ… se ha cambiado por el YO…
Y hemos perdido los dos.
¡Porque seres como tú que no tienen corazón!

Y sobraron los veinte puñales

Nos faltó una noche de franela
De pijama feo y calcetín por fuera
De sofá con ducha fría y traicionera
Con masaje, crema, una copita y velas

Nos faltó una mentira entera
Una falsa espera y una tarde fea
Nos faltó desdibujar tu nombre
Y nuestro corazón de toda la escalera

Nos faltó una sábana de Ikea
Un viaje de cartón, un despertar de seda
Un día remolón y una caricia vieja
Un vámonos pa allá y un sea donde sea

Nos faltó una noche sin dormir
Y un baile de salón en una calle estrecha
Nos faltó descaminar Madrid
Desencallar el fin y reservar la fecha

Y sobraron los cuatro disparos
Que con tanto descaro nos dio el corazón
Y sobraron los veinte puñales
Y es que a veces la vida no atiende a razón
Y entre sobras y sobras me faltas
Y me faltan las sobras que tenía tu amor
Y sobraron las quinientas veces que dijimos que no

Nos faltaron un par de señales
Unos cuantos rivales
Y un trocito de adiós

Nos faltó despertar con abrazos
Nos faltó una deriva por dos
Y sobraron los cuatro finales
Que con tanto detalle nos dio el corazón

Y sobró lo de ser incapaces
Y es que a veces no afina ni rima el valor

Y entre sobras y sobras me faltas
Y me faltan las sobras que tenía tu amor

Y sobraron las quinientas veces que dijimos que no
Y sobraron los cuatro disparos
Que con tanto descaro nos dio el corazón
Y sobraron los veinte puñales
Y es que a veces la vida no atiende a razón
Y entre sobras y sobras me faltas
Y me faltan las sobras que tenía tu amor
Y sobraron las quinientas veces que dijimos que no

Me voy

La huida continua…

Me voy, he decidido que ya no doy más
Que es preferible a romperme, a doblar
La calle eterna de las despedidas
De conversaciones que no se darán
Admiro el tiempo que nunca paró
Las conclusiones me crean tensión
Cómo tus ojos me cargan de dudas

Me voy, y si algún día preguntas por mí
Tal vez te quieras volver a reír
Seré de nadie, seré dе la lluvia que ya te empapó
Sеré los brazos que vas a querer
La doble vuelta de tuerca en tu piel
La luz de fondo que siempre te invita, ah

Así me he despertado contigo a la vez
Te veo dormir y me quiero morder
Me siento como muñeco de aire
Anclada a la vida que empiezo a no ver
Porque contigo no sé quién se va
No sé quién gana, ni soy tu rival
La cuenta eterna que acaba en una huida

Me voy, y si algún día preguntas por mí
Tal vez te quieras volver a reír
Seré de nadie, seré de la lluvia que ya te empapó
Seré los brazos que vas a querer
La doble vuelta de tuerca en tu piel
La luz de fondo que siempre te invita

Me voy, y si algún día preguntas por mí
Tal vez te quieras volver a reír
Seré de nadie, seré de la lluvia que ya te empapó
Seré los brazos que vas a querer
La doble vuelta de tuerca en tu piel
La luz de fondo que siempre te invita, ah
Ah, me voy
Y si algún día preguntas por mí
Tal vez te quieras volver a reír
Seré de nadie, seré de la lluvia que ya te empapó
Seré los brazos que vas a querer
La doble vuelta de tuerca en tu piel
La luz de fondo que siempre te invita, ah
Ahahahahahaa

Callé mas de lo que debía…

Todo acabó deprisa, se congeló la brisa.
Fueron dos palabras,
Fueron dos palabras.
No dijo nada extraño,
No quiso hacerme daño,
Pero el miedo pesa, más que la razón.

Y yo, que soy un perro que no tiene dueño,
Me escapé, corrí como un niño pequeño,
Recordé que a veces el mundo va en serio.
Fueron dos palabras,
Fueron dos palabras.

Quisimos evitarlo, quizás disimularlo,
Éramos cobardes, solo dos cobardes.
Culpables e inocentes,
De sueños diferentes,
Que se perdonaban hasta la verdad.

Y tú jamás pensaste que me lo dirías,
Pero yo calle más de lo que debía.
Nos cegó la luz de aquel último día.
Fueron dos palabras,
Fueron dos palabras.

Y yo, que soy un perro que no tiene dueño,
Me escapé, corrí como un niño pequeño,
Recordé que a veces el mundo va en serio.
Fueron dos palabras,
Fueron dos palabras.