Havisolo

Yo vivo navegando

Hace un tiempo escribía que me gustaba ser barco buscando buenos puertos donde atracar. Con los años he comprobado que los mares que eliges son los que te marcan tu destino, los dioses del mar tampoco es que hayan sido especialmente propicios conmigo, pero esto no es una carta de queja.
Con mi barco he llegado a algunos puertos, en los cuales no he terminado de atracar y he naufragado en el intento.
Últimamente navego por mar abierto, no tengo puerto a la vista, y el viaje puede parecer fácil si no hay posibilidades de un nuevo naufragio.
Pero llevo ya tiempo así, sin puerto a la vista, el navegador no indica hacia donde ir tampoco, no tengo señales, pero bueno, seguiremos navegando en busca de ese puerto.

Sería bonito coger
las estrellas con las manos
hacer un barco en el aire
y navegar sin descanso.

Y es que yo vivo navegando
sobre una barca sin remos
a ver si cambias de vida
y logramos entendernos.

Deja un comentario