Havisolo

Robe » Mayéutica «

Robe publicaba el pasado 30 de Abril su nuevo trabajo, el tercero suyo en solitario, aunque en realidad viene acompañado de su banda de los últimos tiempos.

Anunciado con polémica, ya que aprovechó para anunciarlo a la vez que anunciaba la cancelación de la esperada gira de despedida de Extremoduro. Anuncio unilateral con el que Uoho, guitarrista de Extremoduro, no está de acuerdo y para sumarle más polémica al asunto, la promotora dice que la gira no está suspendida, dejando en el aire la devolución de las entradas, que los que tenemos una, no sabemos si podremos finalmente disfrutar de este concierto.

El disco fue anunciado con poca antelación, aunque se puede entender ya que el disco parece que lleva grabado 2 años según las palabras de Robe, incluso es posible que se iniciará antes su gestación, ya que en el libreto da la gracias a Uoho por su implicación en la gestación.

Quizás era una obra concebida para Extremoduro, es algo que no sabremos nunca. Pero lo que sí sabemos y quedó claro desde el primer comunicado de Robe, es que es un disco que es la segunda parte de » La Ley innata «, y si alguien lo consideraba un ejercicio de marketing nombrar aquel disco, lo primero que te encuentras en el libreto es esta foto:

Quedan claras las intenciones, incluso en la contraportada del disco aparece difuminada la portada de » La Ley innata «.

Antes de entrar al disco, reseñar que se ha publicado en CD y doble vinilo. La edición en CD viene en un precioso digibook con las letras de las canciones, anotaciones de Robe, dibujos de los miembros de la banda, en definitiva una edición física cuidada. La edición en vinilo viene en 3 caras para así garantizar tener el mejor sonido, aunque a mi juicio y sin haberlo escuchado en ese formato, quizás se pierda las logradas uniones entre canciones.

» La Ley innata » se estructuraba como una única composición dividida en una excelente » Dulce introducción al caos «, 4 movimientos y una » Coda flamenca « para finalizar el disco.

Aquí se repite la misma estructura con pequeñas variaciones, un pequeño » Interludio » para comenzar, 4 movimientos y una pequeña » Coda feliz « para terminar el disco.

Vamos a sumergirnos en el nuevo trabajo de Robe. Bienvenidos a » Mayéutica «.

Mayéutica: En la filosofía socrática, diálogo metódico por el que el interlocutor interpelado descubre las verdades por sí mismo.

Puntuación: 5 de 5.

» Interludio »

El disco comienza suave, un sonido bajito de leves notas da paso al violín, instrumento que va a ser muy importante en todo el desarrollo del disco. Canta Robe: » Se cae la casa desde que se marcho, perdí la pista del eje del salón « y lo empareja con » La Ley innata « al cantar estos versos del segundo movimiento de aquel disco.

La letra avanza y crece musicalmente para dejar paso al concepto del disco: » Dejo las ventanas abiertas y la puerta abierta por si decidiera regresar «. Esta idea la veremos reflejada en muchos pasajes del disco. Si » La Ley innata « hablaba de una ruptura y todo lo que traía, aquí Robe parece dispuesto a abrir las puertas de nuevo al amor, en ese sentido es más optimista el tono del disco.

» Primer movimiento: Después de la catarsis «.

Aquí hay varias fases de la canción pero un tema predominante, ella ha regresado, se acabaron las sombras y la oscuridad, el amor parece que hace sentir diferente a Robe. El tema dura 8 minutos, con parones y momentos sonoros de belleza, el trabajo del violín acompañando es sublime. El estribillo es precioso y optimista:

Hoy tal vez el viento sople a mi favor
y me empuje, me eleve y me lleve y me lleve.
Voy caminando
y, de cuando en cuando, encuentro una canción
que me empuja, me eleva y me lleva y me lleva.

Tras la primera llegada del estribillo, la banda se desata, un leve parón para coger aire y de nuevo el final estalla con toda la banda a tope, vuelve a aparecer el estribillo con Robe emocionando con esos » Y me lleva y me lleva «.

La conjunción final del violín con las guitarras, la batería tronando conforman uno de los primeros momentos memorables del disco, como la banda prepara la unión con el segundo tema, ese final del violín es para disfrutarlo una y mil veces.

» Segundo movimiento: Mierda de filosofía «.

Primer adelanto del disco y quizás escogido por ser la canción de duración más convencional. Ya lo comente en este blog, musicalmente es una pasada, muy potente y me gusta más dentro del concepto general del disco. Ese estribillo aunque parece poco en lo lírico pero al final terminas cantando a todo pulmón. El deseo de que ella nos acompañe en el viaje, todo ello en una banda que toca varios tipos de sonidos, hay incluso acercamientos al funky, el violín presente en todo el tema, las guitarras suenan potentes y esos redobles de batería son excelentes.

Lo dicho, dentro del disco me suena mejor que como tema aislado, el final de las guitarras es brutal y la unión con el siguiente tema se hace en un pequeño parón.

» Tercer movimiento: Un instante de luz «

Nada como su mirada, Robe directamente lo expresa de esta manera, ella ha regresado y todo ha cambiado. Enseguida se acelera el ritmo del tema que crece hasta más de los 10 minutos de duración, por supuesto hay pequeños frenazos marca de la casa. Y de nuevo una letra que emociona:

Nada después de tu mirada.
Nada después de este instante de luz,
solo una imagen congelada.
Nada después de este instante, que tú.

Ni un millón
de besos que te diera,
de abrazos que te diera,
de versos que te hiciera…

El tema crece en su parte inicial, un parón apoyado en el violín y el piano sobre el minuto 3, para poco a poco volver a la euforia guitarrera muy tipo Extremoduro, es quizás el tema que más puede recordar a la banda, y es que no es de extrañar que este proyecto naciera quizás con la idea de ser realizado con Uoho y compañía.

Para el siguiente parón incluso escuchamos un leve toque reggae, prueba de lo variado que resulta el disco, transportandonos las guitarras a otro momento épico con Robe echando de menos junto a unos coros realzando aún más el momento épico, sin darnos respiro la batería toma el mando y junto al violín nos transporta a un final parecido al segundo movimiento de » La Ley innata « en cuanto a sonido épico y letra acorde al momento.

Pongo rumbo a la locura,
que me sabe a poco
andar a ras de suelo despacito,

y he subido a tanta altura
que el cielo es poco
y solo tu mirada necesito,

y has venido, me has mirado
y de repente se ha parado el tiempo,

y ahora siento el cuerpo.
Ahora es el momento.

La canción explota, hasta llegar a nuevo parón con un precioso momento violín-piano para de nuevo acelerar hasta llegar a la unión con el siguiente tema.

» Cuarto movimiento: Yo no soy el dueño de mis emociones «.

Aquí ya no hay vuelta atrás, directamente la canción empieza a tope, ella parece que confirma su regreso y volvemos al » Interludio «, al concepto de dejar abierto el corazón a lo que este por venir.

Este movimiento es, para mí, el culmen del trabajo, 14 minutos de acelerones y frenazos, pasajes sonoros bellísimos, mucho del clásico Extremoduro, por ejemplo la parte 3-4 minutos que emociona con un Robe desatado:

Dejo las ventanas sin cerrar
y la cama sin hacer
y la puerta abierta,
por si vuelve a aparecer,
que no se entretenga.

Y dejo las canciones sin final
porque no puedo saber
cómo acaba el cuento,
por si no quiere volver
y nada fuera cierto.

Que yo no soy el dueño de mis emociones.
Yo no soy el dueño de mis emociones.

Tras esto el violín vuelve a ser protagonista jugando en melodías con la batería en un duelo que es otro de los momentos álgidos de la secuencia.

Robe se pregunta porque aquella historia no llegó a buen puerto, aunque la vida les da otra oportunidad, otro tren y otra estación donde poder volverse a unir.

Robe quiere volver a empezar, la necesita a su lado y aquí es donde el tema del que habla el disco gana el protagonismo total. Como dije antes, si » La Ley innata « era una ruptura y lo que trae, aquí es como una segunda oportunidad al amor que puede llegar a salvar a la persona que lo vive y lo disfruta.

Hay un parón casi general a punto de llegar a los 10 minutos y allí la canción acelera, Robe la pide que se quede con el, que bien acompañan los coros este momento, musicalmente es otro momento precioso del disco.

Vuelta al estribillo con un Robe desatado de nuevo, emocionante en la forma de interpretar esta parte: » Yo no soy el dueño de mis emociones «.

De nuevo la banda se crece en otro momento instrumental de rock progresivo para volver a acelerar con un Robe que apenas logra acompañar el ritmo de la banda, el lamento del coro inicia la aceleración final hacía el último tema del disco.

Desprende tanto este cuarto movimiento, hay musicalmente tanto y una emoción en lo lírico que termina por hacer de este movimiento el más destacado del disco.

» Coda feliz «.

El final es corto, Robe se declara adicto a la persona y feliz de volver a tenerla a su lado. Es un cierre al igual que la » Coda flamenca «, pero se queda muy corto, cumple parte de la letra que se repite varias veces durante el disco y es dejar las canciones sin final:

Y dejo las canciones sin final
por si un día quiero regresar
y nada fuera cierto.

Esta última canción es prácticamente recitada con el acompañamiento de una leve guitarra, para poco a poco incorporarse el resto de la banda, al final muestra que Robe la necesita y nos quedamos con las ganas de saber por los derroteros que va a seguir la canción, porque cuando se anuncia un momento muy potente hay un fade out que te deja con ganas de más.

Casi 45 minutos de disco que al igual que » La Ley innata « no se hace nada pesado en el sentido de ser una única canción, el disco es para escucharlo en su concepto general.

Robe incluso ha recomendado escucharlo a continuación de » La Ley innata « como un modo de complementarlo, al final se puede entender como la continuación de una historia, ruptura, regreso y reconciliación, quizás veamos una tercera parte, eso solo el tiempo nos lo dirá.

Mi opinión es que un disco que hay que dejarlo madurar, escucharlo tranquilo, » La Ley innata » fue un disco no muy entendido en su momento, incluso los seguidores más acérrimos de Extremoduro les produjo algo de rechazo y creo que hoy en día pocos pueden negar su calidad y su importancia.

Yo no soy muy objetivo, para mi es uno de los mejores discos de rock que se han hecho en este país, me parece una obra maestra, un disco al que regresó cada poco tiempo porque nunca me he cansado de él.

Es más, yo también sufrí una ruptura hace cerca de 2 años y en aquellos momentos » La Ley innata » fue uno de mis discos de cabecera sin lugar a dudas.

Este » Mayéutica » me ofrecía dudas al ser presentado como la segunda parte, las comparaciones iban a estar ahí, para mi, no es superior a aquel, cosa harto difícil a mi parecer, aquel me parece una obra maestra ya lo dije, lo que sí me parece es que es el disco mas Extremoduro de los que ha hecho en solitario.

Si eso es bueno o malo, la gente tendrá que juzgarlo, yo lo tengo claro, de sus 3 discos en solitario, este es el que más me ha llenado desde el principio y todo este fin de semana no he dejado de escucharlo, tarareando a veces partes porque a cada escucha lo veo más y más completo.

No me esperaba esto sinceramente, tan alto nivel, pero Robe lo ha vuelto a hacer, ha entregado una obra que perdurará y que, desde ya mismo, se sitúa como uno de los mejores trabajos de este 2021.

Dejense llevar por esta obra, esto es unos pequeños apuntes de lo que lleva dentro, hay tanto por descubrir que en cada escucha descubren más y más detalles nuevos.

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