Havisolo

Cuando encuentro espacio en los escombros resucito…

Abres las ventanas a veces, cierras cajones pero se terminan colando aires de recuerdos entre las corrientes, corrientes que buscan provocar a los vientos en los que quieres dejarte llevar.

Y aquellos vientos que tratas de domar a tu favor se ponen en tu contra y soplan fuerte, pero es momento de cerrar aquellas estancias que tratan de visitarte de nuevo.

Y logras andar en la nueva oscuridad, buscando a ciegas un faro que te guié porque el que tenías se esfumo con el tiempo, prefirió iluminar otros mares antes que conducir tu cuerpo de naufrago en la playa desierta que busca quien la habite.

Trate de parar el reloj, de minimizar cicatrices, de frenar hemorragias y con muchas miradas al horizonte infinito de los pesares, las heridas terminan cerrado porque el que ama una vez, será herido probablemente.

Y esa es la magia de la vida, llena de sonrisas y alegrías que pueden transformarse en dolor y heridas, pero este es el juego al que nos toca jugar cada día al despertar.

Y aunque la coraza cada día es mas grande, se que llegará el momento de desprenderse poco a poco de ella y volver a jugar, aunque inevitablemente sepas que puedes volver a perder.

Pero las cartas siguen ahí con nosotros, la partida esta viva y como decía la señorita Kubelik, ha llegado el momento de callar y seguir jugando.

Pero cuando encuentro espacio
En los escombros resucito
Aunque pierda siempre gano
Nunca me des por vencido
Cuántas veces han intentado
Que vendiera mis principios
Menos mal que no pudieron
Arrancarme de mi sitio

Vacaciones

 

La música triste

¿Que es la música triste? Muchas veces me lo he preguntado, quien decide que una música es triste o alegre, supongo que influye el estado de animo.

¿Y quien te da el derecho a catalogar una canción de triste?. He oído cientos de veces: eres un triste por oír esas canciones, pues sabéis, esas canciones son a lo mejor las que mas feliz me han hecho.

Porque esas canciones me llevan a recuerdos, a sitios donde uno fue feliz o simplemente esas canciones te remueven por dentro como ninguna otra canción lo consiguió.

Porque las canciones tristes hablan de sentimientos, de historias que acabaron o que salieron mal, de historias que no llegaron a nacer o que simplemente fueron un simple reflejo de historias que no llegaron a suceder.

Y esas canciones tienen letras que me llenan, porque una buena melodía es importante, pero ay una letra buena te puede alegrar la menos rítmica de las canciones.

Y la música es también eso, un transporte de emociones, una mecedora de sentimientos y una agitadora de sensaciones para bien y para mal.

Te lleva de viaje, te da luz y te da la mas terrible de las oscuridades, y aunque sea extraño, pero a veces es necesario pasar tiempo en esa oscuridad donde los pensamientos se agitan, se mezclan, se turbian y se aclaran.

Y soy un triste por escuchar determinada música, pues bien orgulloso estoy de ello, porque esa tristeza infinita de ciertas canciones me han llenado en momentos que lo necesitaba.

Porque la música fue mi refugio siempre que la necesite, en los momentos mas bajos me acogió y me meció en su seno, me hundió y me rescato de los naufragios.

Viva la música triste que te hace soñar, viajar, sonreír, emocionarte y soltar esa lagrima de recuerdo de otros tiempos donde quizás llegaste a alcanzar un puñadito de felicidad.

Los restos del naufragio

Me gusta el mar, imaginar ser barco que busca buenas orillas donde atracar, que se suba gente a tu viaje, intentar ser un buen marinero.

Un pasajero se sube a tu barco, recorréis océanos a la luz de la luna, visitáis islas desiertas, soñáis con mundos lejanos, imagináis planes futuros.

Pero un día llega el final, la marea se lleva los recuerdos, las olas tratan de taparlos y tu navegas a la deriva buscando alguien que te arranque de cuajo la pena como cantaba Quique.

Y que queda de todos esos viajes, nos quedan canciones que llenen los corazones que cantaba Bunbury, quedan los restos del naufragio…

Estas canciones me hundieron, me hicieron volar, encontrar consuelo y respuestas a esas preguntas que cuando te encuentras cerca de la respuesta te cambian la pregunta, me hicieron entender, comprender, volver al punto inicial de incomprensión, elevarme, llorar, sonreír, porque acaso la música no es un transporte de emociones sean las que sean, buenas o malas, estas canciones me levantaron, me animaron y me entristecieron a la vez, pero fueron importantes en un periodo que había que pasar, por eso están todas aquí reunidas, para quien las quiera escuchar, para ayudarte o hacerte sentir, que la música tiene miles de significados dependiendo quien las escuche, canciones vivas que mientras alguien las recuerde no morirán…

y en el mar quedan flotando aquellos restos, que inexorablemente el tiempo termina por engullirlos hasta lo mas profundo del océano.

Quizás un día lleguen a una orilla perdida, quizás alguien los recupere un día, la memoria es así de selectiva, o quizás queden flotando años y años sin que nada ni nadie los recupere…

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Mañanas de tormenta

Rutas de autobús nocturnas
miradas perdidas en la arena
playas de invierno
sueños que se alejan

Historias de carretera
Música en vena
Ventanillas bajadas
Vientos que nos hablan

Suena la orquesta
lagrimas frías golpean la ventana
recuerdos que volaron
como cometas en el cielo

Gente que quedo atrás
hojas que caen de ramas
Calles de Macondo
letras que matan

Harto de luchas
entre Caines y Abeles
guerra de guerrillas
ni vencedores ni vencidos

escritos sin respuesta
anhelos de vidas ajenas
sueños que no se cumplen
mañanas de tormenta.